La poesía de los e-soliloquios

Cambio climático

A la velocidad con que extinguimos las especies pronto la dorsa habrá desaparecido bajo el cambio climático. Esta flor sólo se da en el Valle de México. Se distingue por ser invisible. Crece en los pavimentos y en los muros, en los cables eléctricos y en los desagües. Nadie de fuera puede reconocerla porque no tiene olor. Únicamente los de aquí sabemos hallar dorsas: su aroma a Nada nos acompaña desde la cuna.

José Emilio Pacheco – La edad de las tinieblas – La dorsa

Leí este texto a una amiga que ahora ya prefiere no ser nombrada y ella, a bote pronto, con la precisión de los que tienen una buena comprensión de las cosas me dijo:

-Yo me quedo con la esencia de lo que no podemos ver y que también existe. Ya sabes. Y con dejar de notar su presencia podemos olvidar.

Guardo sus palabras porque solían abrirme puertas, porque a menudo tenían más de una lectura.

La esencia de lo que no podemos ver y que también existe: las dorsas.

Lo que ya vemos demasiado claramente aunque aún hay quien lo niega: el cambio climático.

Creo que podemos estar de acuerdo en que aún no se han extinguido, las dorsas, incluso puede que sean inextinguibles. Creo que podemos estar de acuerdo en que son imprescindibles.

Yo sigo notando su presencia, seguro que ella también.

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